Vuelta al cole en Madrid…el High School ya comenzó

Primeros dias ChaskaLas horas están contadas. Después de 15 meses sin entrar en sus aulas, Mi Teen, vuelve al cole.

Porque en su vida ya hay una gran diferencia entre volver al cole, o ir al High School. “Yo quiero volver a “Chaskita”, diminutivo de su pueblecito Minnesotano…Yo quiero ir a MI High School…me dice en tono melancólico con algo de sorna. Pero no, donde volverá el próximo día 9, será al cole.

Y está contento también, mucho, porque la página web ya le ha soplado en qué grupo estará, (no era difícil teniendo en cuenta que en 1º de Bachillerato se elige itinerario) y parece que la clase es guay. Ya tiene el horario, lo cual le gusta menos, porque son más largas que en América y tiene tres tardes hasta las 17h. Ya ha comenzado a entrenar fútbol con un horario terrible…Y eso le gusta menos aún, ya que en USA, los horarios estaban mejor planteados en función de los deportes.

Entre unas cosas y otras, aún no lo había hecho, pero el fin de semana pasado, me senté con él y quise ver sus cuadernos escolares, sus trabajos, sus tareas del Año Escolar en USA. Y tengo que decirlo: Me sorprendí más que gratamente. Dicen que el nivel de Educación en Estados Unidos es bajo, incluso, dicen que es muy bajo. Lo dicen, incluso los que nunca han puesto un pie allí.

Libros BachilleratoSinceramente, no tengo criterio suficiente para valorarlo aún y no lo sabré hasta que Mi Teen comience en el colegio español, 1º de Bachillerato, cuyos libros “descansan” ya sobre la mesa de su habitación,  y compruebe si está al nivel de los demás o necesita refuerzo, probablemente sea así, no digo lo contrario. Lo que yo puedo decir en este momento, es que he visto cuadernos de ejercicios, trabajos de investigación (no copia y pega de Google sino verdaderos trabajos, debates, comentarios de texto, etc de un nivel que no me esperaba y con una forma de aprender, que creo que si me esperaba. Evidentemente al estar totalmente en inglés, me doy cuenta de que aunque durante este año, “no ha vivido mal”…también se ha esforzado y ha trabajado lo suyo. Pero de forma distinta.

No es justo que consideremos el “Año escolar en USA” como un paseíllo facilongo, (comentario bastante extendido) puesto que tiene su miga. Sí es cierto, que los métodos son bien distintos y el estrés no forma parte de la vida del estudiante de secundaria.

Son días de recuerdos. Un año ya del comienzo del flechazo americano. Un año ya de comenzar a vivir una vida que tal vez cambie la suya en el futuro. Un año ya desde que comenzamos a contar esta vida, él y yo, y ahora no queremos parar porque siempre surgen cosas, nos preguntan cosas…Un año, y ahora somos veteranos. Y quiero aprovechar para desear el mejor de los años a esos chic@s que ahora están comenzando su sueño y cuyos padres, a los que en muchos casos sólo conozco a través de la red o del teléfono, me han transmitido sus inquietudes durante los meses previos a tomar el relevo a Mi Teen: Que seáis muy muy felices como Exchange Student: Adrián, Marta, Jaime, Cristina, Laura…en Michigan, California, Minnesota, Seattle, Virginia….

La vuelta al cole es inminente. La vuelta al High School, comenzó la semana pasada. Algunos de los amigos de Mi Teen ya están en el College. Otros ya son Junior (como él) o Senior.

Estos días, hemos recibido buenas noticias de nuestra Host Family. Todo evoluciona bien, y estamos muy contentos por ello. Sabemos que se producirá el encuentro.

Hace unos días con una mezcla de sentimientos, con el comienzo de curso en América, un año después de su llegada a un pueblecito de Norteamérica del Norte, Mi Teen quiso hacer un pequeño homenaje a todas y cada una de las personas que fueron su mundo durante el Año Escolar en USA 2013-2014. Y lo hizo así en sus redes sociales:

“It has been exactly a year since the day I left my home to live one of the best experiences of my life. I knew it was going to be tough to be so far apart from my environment, my friends, my fam, but what I did not know is that I was about to open a window to new people, new cultures, new ways of living. I have realized how much ‘Murica’ has given me, therefore I am so grateful. Also, I want to thank every single one of the persons I have met throughout my Exchange Year such as High School mates, sports bros, host family, coordinators… for making Chaska my new home. Will never forget the great times in that gorgeous suburb located in our beloved Minnesnowta.

God bless you all, and hope to see you guys again.”

Danny  “The Spaniard”

#Chaska #ExchangeYear #America

Mi comentario, como le intento inculcar siempre fue: “De ser bien nacido, es ser agradecido”

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Host Family: más que Host…En lo bueno, y en lo menos

ReflexionesHa sido un paréntesis de inmersión en el mundo real, en el que me he dado cuenta de que “No hemos terminado”. Tal vez de una manera abrupta, pero lo cierto es que así ha sido: “No hemos terminado”. Y confío que en que de un modo u otro, esto no ocurra nunca.

Han sido incontables las veces que he comentado, que una experiencia como la que ha vivido Mi Teen durante un año, además a tan temprana edad, cuando uno aún tiene muchas páginas en blanco en su libreta, estudiando un Curso Escolar en el Extranjero, en este caso en Estados Unidos, y conviviendo con una Host Family, te marca para siempre.

Cada día tengo más claro que así es; cada vez que él piensa en lo que estarán haciendo sus amigos o comenta cómo era esto o aquéllo o cómo mira algunas cosas con ojos diferentes. Esto, teniendo en cuenta que su readaptación a su entorno es perfecta, no tiene nada que ver una cosa con otra.

Lo que tal vez no hubiera valorado de antemano, es que yo misma hubiese tenido tanto “enganche” emocional, con unas personas a las que a día de hoy, no he visto nunca cara a cara, excepto a través de una pantalla. Tal vez una madre empatiza con quien cuida a sus hijos… Sigue leyendo

Adaptación a la vida ¿de siempre?

ReflexionesEstar de nuevo en casa requiere unos días de adaptación al territorio conocido. A esa habitación que Mi Teen considera “tan pequeña” comparada con sus dominios americanos, a esa minúscula cama acostumbrado a meses de 2×2, a requerimientos maternos de “orden y concierto”, a cajones ordenados, zapatillas en su sitio y suelos libres de prendas de vestir.

Debe ser duro relegar al olvido a dos o tres latas diarias de Cherry Coke, debe ser duro comer una hamburguesa, si llega, por semana, y a veces, casera. Debe ser duro no cenar pizza un día sí y otro casi, debe ser duro renunciar a los megabotes de M&M con pistachos y a las rebanadas de mantequilla de cacahuete.

Y debe ser más duro aún, abrazar de nuevo en la vida de uno a las judías verdes rehogadas con ajito y aceitito de oliva, que por cierto le encantan, pero así, de golpe…el puré de verduras y el agua del grifo, que además, parece ser que no está, ni sacada del frigo, tan fresquita, dónde va a parar, como la que sale de las neveras de Minnesota, lo cual no es de extrañar con la cantidad de hielo que deben tener acumulado por allí.

La verdad es que lo entiendo. No lo digo por decir, lo entiendo de verdad.

Un teenager de 16 años, que se fue con 15 y vuelve pensando que tiene 20, aislado del amoroso control de mamá, fundamentalmente, durante tantos meses, debe experimentar un cambio en su interior que le hace una persona distinta en algunos aspectos. Y no es fácil volver a encajar una dependencia implícita al hecho de volver a estar en casa.

Porque en casa, evidentemente son ellos mismos en su más intrínseca expresión.

Nuestros teenagers Exchange Student son educad@s y buenos chic@s, no me los imagino yo llevando la contraria o poniendo mala cara a los Host Parents, y ni que decir tiene, contestando en tono más alto de lo políticamente correcto. Eso, se reserva para la intimidad.

La vuelta, llena de deseo por el reencuentro, los abrazos, los besos, el contacto físico, los olores, los sabores, es por tanto un despertar de todos los sentidos que han estado familiarmente adormecidos durante meses. Y eso incluye la confianza y el asco que esta nos da a todos a veces.

Poco a poco, Madrid ocupa todo el espacio y Minnesota se aleja en presente y se va convirtiendo en pasado.

Es curioso constatar que la edad, la corta edad aporta un grado de inmediatez de momentos, de presente-presente, que a los que vamos teniendo bastante (edad), nos resulta sorprendente la ausencia de nostalgia. Bueno, no sé si a todos o a todas. A mí desde luego, así es.

Estoy segura de que el Año Escolar en USA de Mi Teen, ha marcado su adolescencia y tal vez su vida. Sé que su memoria estará llena de momentos inolvidables en un High School, compruebo que de vez en cuando hace algún Skype con amigos que ha dejado allá, pero también me doy cuenta, de que lo que ahora prima es recuperar el tiempo “perdido” aquí. Que le tengo que animar a que envíe mensajitos a la Host Family para que tengan presente su agradecimiento por toda su dedicación durante este tiempo. Por invertir en él. Y a veces, le cuesta.

Sé que no es por su ausencia de sentimientos, es por la inmediatez, por la vida rápida, por la poca parada. Y sé que parte de mi papel como madre, no de las Host, sino de las de toda la vida, es enseñarle que en esta, hay que agradecer lo que las personas hacen por nosotros, lo que nos dan, los momentos que nos regalan, el cariño, la generosidad, el altruismo, la dedicación, la responsabilidad adquirida y todo el mundo nuevo que le han permitido conocer.

Por eso, aquí soy de nuevo la mamá pesada que además de estar en su “dónde va, y a qué hora viene”, en sus estudios y cómo afrontar el nuevo reto de Bachillerato, en comenzar a ir dibujando su elección profesional, también debo de sugerir una felicitación ante un gol de Estados Unidos, o ser yo misma quien envía fotos a una Host Mother que me confiesa que se le está haciendo dura la ausencia de Mi Teen.

vuelta 18La adaptación no es más que un aterrizaje en una vida vieja pero redescubierta, de sensaciones iguales pero desde un lugar un poco distinto, de algunas conversaciones con un fuerte acento americano que me llena de una enorme satisfacción, jet lag, una fiesta sorpresa de bienvenida de los amigos, un fracaso de los colores patrios, varias tortillas de patata, un par de riquísimos salmorejos, y todos los pantalones cortos nuevos porque Mi Teen aunque yo no lo note mucho porque lo veo flaco, está hecho un torete y nada le sirve.

Ah… y a estas alturas de la vida…por fin ha conseguido que el dentista le de vía libre para unos brackets a los que se resistía por no verle la boca del todo formada. Y es que después de ver las magníficas dentaduras de los americanos, Mi Teen ha reclamado ¡¡su derecho a una ortodoncia de vuelta a casa!!

Dientes distintos para una vida que será de otra manera después de un año especial.

Por fin en casa. Dia 0

vuelta 13 vuelta 14 He dormido más bien poco. En cada microdespertar, imaginaba mentalmente la línea dibujada en el mapamundi de la compañía Delta para el vuelo DL 108 Atlanta-Madrid.

A las 6.30, la casa en pie. Imposible seguir en la cama. Repaso de examen de lengua de Mi Teen 2 que no ha podido por tal motivo acudir al aeropuerto…y preparativos de última hora para la bienvenida y salida con tiempo hacia la Terminal 1 en hora punta.

A las 8 de la mañana, el escenario estaba considerablemente tranquilo en el exterior de la Sala de Llegadas número 1. En mi interior, sin embargo, el ambiente andaba ya algo revuelto.

En poco tiempo, una media hora, la pantalla de información me ha revelado la cara amable de los aeropuertos con una sencilla palabra: Landed.

Entonces, las palpitaciones han empezado a aumentar en intensidad. Como las del resto de personas que esperaban tras las puertas de cristal, muchos de ellos, padres también de otros Exchange Student en USA, y también con la ausencia de sus hijos escrita en sus rostros a fuerza de llevar meses sin tocarlos. Avanzando el tiempo, los pasajeros, los estudiantes en el extranjero, iban saliendo poco a poco recibiendo flashes en sus caras cansadas y felices.

Vuelta 2Me daba miedo hasta no reconocerlo instantáneamente. Qué tontería.

No ha sido larga la tortura.A los diez minutos aproximadamente, tras un cerrar y abrir de las puertas de cristal automáticas, ha hecho su aparición en la alfombra roja imaginaria de mi corazón, Mi Teen, con su chaqueta de béisbol y sus dos “C“.

Alto, muy alto, y guapo, muy guapo. Y emocionada, muy emocionada. Ehhh…”sin lloros ¿¿¿ehhhh???” me regaña envalentonado con la experiencia internacional… Le he hecho caso sólo a medias.

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En pocos minutos estamos en las puertas de casa donde nos espera el hermano pequeño. Se miran unos segundos como estudiándose y calibrando el tamaño con el que ambos se despidieron para convertirlo en el que ambos tienen ahora. Han crecido, han cambiado. Ambos.

En el interior, le reciben globos y carteles de bienvenida que colgábamos anoche mientras dudábamos de la salida del vuelo, con una mano en papel celofán y la otra en la olla de lentejas a las que tantas ganas tenía Mi Teen de meter la cuchara.

Ducha, peinado, sesión de estilismo y visita a la salida del colegio para ver a los amigos que emocionados se abrazan a él deseosos de compartir de nuevo aventuras y desventuras. Ha vuelto a casa contento porque las cosas siguen como cuando se fue. La mayoría más altos (ellos) y más delgadas (ellas) pero siguen siendo los de siempre. Me cuenta que lo han manteado junto a la entrada. ¡Fantástico recibimiento! Expectativas cubiertas…Menos mal…

Poco a poco el cansancio empieza a hacer mella en un cuerpo agotado por las horas sin descanso y el largo viaje. Y por la tensión, las emociones.

Creo, que si se acuesta, le va a ser difícil despertarse durante el resto de la tarde, así que siguiendo las indicaciones anti jet-lag, le aconsejo que repose pero que intente no dormir. Y en ello está, jugando a la x-box con su hermano, el verdadero.

Una llamada de teléfono de su Host Mother lo devuelven al mundo real sacándole del virtual y del de entresueños, y a mí, me espabilan también cuando lo escucho hablar con ella.

Es impresionante lo que absorbe una mente de 15-16 años. Mi Teen 2 me mira sorprendido, sorprendidísimo como diciéndome…¿se puede hablar inglés así? Pues eso parece…Prueba conseguida.

Mi Teen me hace señales indicándome que ella apenas puede reprimir las lágrimas y al colgar, me cuenta que su “Host brother“, ese con el que ha peleado por el mando y el cargador del móvil…está muy triste.

Este cordón, no es umbilical, pero sin duda, está hecho de un material excelente, High Quality, sin duda.

Una tarde sin estridencias, hoy necesita descansar y acostarse prontito. Mañana continuarán los encuentros familiares para animar a la Roja.

vuelta 10

Mientras tanto, me pregunto…¿y cuándo se solucionará este tema? Sí…el Tema que queda tras abrir las maletas en busca de los regalitos…En resumen, esto…

Vuelta 1

Bienvenido a la rutina de tu hogar Teen mío…

Hasta siempre. Día -1

Say Goodbye

Adiós. Hasta Siempre.

Las despedidas comenzaron el domingo: Comida familiar con la asistencia de la Host Family extendida, o sea, abuelos, tíos, primos…

En ese momento, algo empezaba a removerse en el interior de un puñado de personas que en un puñado de meses había llegado a conocerse y a quererse. Pero con tres días enteros por delante, para un adolescente, Mi Teen, aún la verdadera ausencia, no era inminente.

Vorágine de packaging. “No sé cómo ha podido acumular tantas cosas en tan poco tiempo”, me mensajeaba mi homóloga americana.Bueno…tan poco tiempo…casi 10 meses son los que llevo yo sin verle…

Segunda maleta sí, y de las grandes. Y una de ellas se pasa de peso, bastante.

Los “Host Parents” toman cartas en el asunto hasta conseguir reorganizar ambos equipajes de manera que en lugar de que una se pase y la otra no llegue por poco, ambas se acerquen al “peso justo” y por tanto no haya que pagar sobre- peso además de sobre- maleta. Al final, prueba conseguida: dos maletas de 50 libras cada una. Bien.

La cena de la última noche, con asistencia de los abuelos, desvelaba que no tenía solución el tema, que la partida, estaba cerca, muy cerca. Nueva despedida “Host Grandparents”. Sigue leyendo

Asuntos pendientes. Día -4

Aquí, en España, el reloj se arrastra; no avanza. Allí en USA, el reloj corre veloz y las horas no suman el tiempo suficiente para resolver asuntos aplazados durante todos estos meses, asuntos en su momento álgido, asuntos de última hora.

beisbol 1beisbol 3
Partidos de soccer, partidos de fútbol americano, partidos de la NBA, yhasta la fecha, ¡ningún partido de béisbol!, genuinamente americano. Con el curso ya terminado, los Twins de Minnesota, exhiben su juego, ese en el que se tira una bola con un guante y que se golpea con un bate, en un estadio que me parece gigantesco. Otra cosa más, done.

Por la noche, ceremonia de Graduación de los Seniors, los alumnos que cursaban Grade 12 y que han finalizado la etapa High School para comenzar el College en diferentes Universidades. No es el caso de Mi Teen, pero sí de algunos de los amigos o hermanos de amigos que ha hecho durante estos meses y de los que les va a costar separarse.

La Ceremonia de Graduación luce espectacular en un auditorio también de enormes dimensiones, cada paso medido al milímetro y ensayado muchas veces para que todo sea perfecto.

Graduacion 4No conozco a ninguna de las personas que han desfilado por ese escenario, a ninguno de los que visten toga y han recibido Diploma, y sin embargo, los segundos de vídeo que he podido ver, me han resultado emocionantes al imaginar a Mi Teen entonando el himno escolar. Graduación Class of 2014. Done.

Compras. Última…¿Ultima? vistita al Mall of América. Ese, también monumental, (parece que son días grandiosos), centro comercial, dicen que el más grande de Estados Unidos, donde Mi Teen, pretende desobedecer la orden de “No compres regalos que no hace falta” y sobre todo, ya, sin remedio, atajar la cuestión maleta.

Ya contábamos con el episodio segunda maleta: compra y facturación, motivo por el cual, el viaje de ida se saldó con maleta única, eso sí difícil de cerrar. Sabía que durante su estancia, acumularía material suficiente para llenar una segunda. Y aún así…veremos a ver qué cosas no podrán viajar.

Compras imprescindibles. Done.

Desayuno huevosDone también el dominio que ha adquirido Mi Teen en su Año Escolar en USA, en la técnica de hacer huevos fritos, o más bien a la plancha. Sinceramente, creo que los borda. Aunque tomarlos de cuatro en cuatro, es algo de lo que también, tendrá que despedirse…

Se van saldando cuentas pendientes, supuestamente, las horas corren. Allí en Minnesota, el tiempo vuela, ¿por qué aquí, en Madrid, el reloj se resiste a hacer su trabajo?

Bye Bye High School. Día -7

High School endLa cuenta atrás está en marcha. En una semanita, Mi Teen estará de nuevo en casa, en Madrid, en España.

Las emociones y sentimientos que en estos momentos agolpan su corazón e inundan todo su cuerpo de arriba a abajo, se extienden hasta todos los que de un modo u otro hemos sido parte de este proyecto.

Todos estamos nerviosos: familia, host family, amigos, scholar friends, resto de familia, relatives. Aquí y alli. españoles y americanos. Unos por despedir, otros por reencontrar, y el “prota”, el centro de este descuento.

Hoy, a estas horas, ha finalizado la última clase, el último examen en el High School que ha sido su segundo hogar durante casi diez meses. Esos pasillos llenos de teenagers, entonces ajenos y hoy tan cercanos, esas aulas por descubrir, esos profesores, esa cafetería, testigo fiel de una hamburguesa tras otra, sin apenas fallos.

Me pongo en su lugar, y entiendo que debe ser difícil alejarse de ese entorno ahora tan cálido, ahora tan luminoso tras un invierno tan frío, tras una entrada tan solitaria. Y hoy, lleno de tantas caras amigas, tantos contactos agregados, tanta sabiduría de otras adolescencias distintas aprendidas. Qué maravilla de lugar debe parecerle.

Ayer, en la despedida de la temporada de Track, el deporte que tan duro y tan cuesta arriba se lo ha hecho pasar, saltando vallas, corriendo tras galgos inalcanzables, el esfuerzo y el entrenador le tenían preparada una grata y bonita sorpresa: La segunda “C”.

Segunda CAsombrado, abrió el sobre en el que esperaba encontrar, tan sólo un diploma por la participación en este deporte en el que ha vivido tardes de extenuación y frío intenso, y notó que dentro, también había, junto al diploma, “algo blandito”. Algo, que era una “C” como premio al tesón ante esas vallas que caían tras sus piernas algunas veces, tras intentar saltarlas, sin dejar por ello de intentarlo once and again en una competición tras otra para mejorar su marca. Otra “C” que exhibir, junto con la de swimm, en la chaqueta de cuero, que guardará toda su vida en todos sus armarios, dice.

Se acabó el High School.

Queda una semana de papeleo. Queda una semana de despedidas. Queda una semana de Host Family algo tocada por la nostalgia, que ya, empieza a encontrarse perdida ante ese chico, Mi Teen, al que hace un año no conocían, y ahora no quieren dejar de conocer.

Sad and Happy, me escribe su Host Mother. Por perderlo, y por saber que va a reencontrarse con su familia.

He leído tweets de otros Exchange Student amigos o conocidos y en todos ellos encuentro sentimientos contradictorios. Ninguno está abiertamente feliz, ninguno, abiertamente triste. Lo comprendo.

Como comentaba hace ya muchos meses, nosotros seguimos aquí, en el mismo lugar, apenas sin cambios. Ell@s han descubierto un mundo nuevo y han encontrado también, afectos nuevos. Sus hogares lo serán siempre, pero en el fondo de sus corazones, se preguntan cuándo, y si algún día volverán a pisar los pasillos de su High School americano o la habitación que ha sido su mundo al otro lado del océano. Ojala que ese día llegue y podamos verlo.

Empieza el terrible packaging.

Pero entre maleta y maleta, que vuelven más de las que fueron, aún queda… ¡uno de los Parques de Atracciones más grandes del mundo!

Así que, vayamos día a día…